Pareja abrazándose en la oscuridad | Superar un Aborto | Psicólogo en San Sebastián de los Reyes

 

Superar un aborto: cómo afecta la pérdida del embarazo a la pareja

10 DE JULIO DE 2026

¿Cómo afecta la pérdida del embarazo a la pareja?

Perder un embarazo es una de las experiencias más difíciles que puede atravesar una pareja. Ya sea un aborto espontáneo o una interrupción del embarazo por motivos médicos, la sensación de pérdida suele ir acompañada de tristeza, culpa, miedo, rabia e incluso una profunda sensación de vacío. Superar un aborto no es solo un desafío individual: además del dolor propio, existe otro aspecto del que se habla mucho menos, el impacto que esta experiencia tiene sobre la relación de pareja.

Desde una perspectiva sistémica, el aborto no afecta únicamente a quien gesta. Modifica el equilibrio de toda la familia. Cambian los proyectos compartidos, las expectativas, la organización cotidiana y la forma en que ambos miembros de la pareja se relacionan entre sí. El sistema familiar necesita reorganizarse tras una pérdida inesperada, y ese proceso no siempre ocurre de manera sincronizada; por eso superar un aborto es también una tarea de dos.

Desde una perspectiva más enfocada al trauma, como pérdida, el aborto deja una herida invisible en la mujer, cargada de culpabilización, de emociones desagradables intensas y, en ocasiones, de alteraciones somáticas sin una base orgánica, por no hablar del proceso de duelo propio de la pérdida de la ilusión de esa nueva vida que se ha perdido. Comprender esa herida es el primer paso para superar un aborto sin quedar atrapados en ella.

 

El duelo como proceso único

Una de las características principales del ser humano es la necesidad de aprender. Desde hace varias décadas, se ha rescatado un enfoque de aprendizaje inherente al ser humano, el aprendizaje vicario, en el que tratamos de aprender fijando un modelo que tenemos delante, del que nos nutrimos a nivel conductual, fijando cómo debemos comportarnos ante cualquier circunstancia de la vida. Por ejemplo, si queremos reparar un anclaje que no funciona, llegamos a mirar a nuestro vecino a ver cómo lo hace o nos descargamos un tutorial de YouTube.

Desgraciadamente, en el duelo ocurre algo parecido, y es algo que vemos mucho en terapia. Vemos a pacientes que han sufrido una pérdida compararse con familiares, amigos o conocidos que han pasado por algo similar, y nos reflejan en terapia: “fulanito perdió a su madre hace un año y hace una vida normal, y yo sigo guardando su ropa o sin cambiar su cuarto, acordándome todos los días de ella”. Como resultado, el patrón de comportamiento de nuestros pacientes se modifica y da lugar a la culpa, la desconfianza y, sobre todo, el no querer vivir el dolor como una experiencia necesaria para superar un aborto o cualquier otra pérdida de forma adecuada.

 

Cuando el duelo sucede en dos personas a la vez

Pero… ¿y si ese duelo se produce al mismo tiempo en dos personas que pertenecen a una unidad familiar? ¿Y si además hablamos de la muerte de un bebé no nacido, donde cada uno tenía depositadas unas ilusiones y un proyecto en común que iba a afectar positivamente a toda la familia? Ahí es cuando más comparaciones suceden y más conflictos aparecen, pues el ciclo del duelo es completamente distinto en cada uno. Es común que cada miembro valore negativamente el estado del otro en comparación con cómo lo está sintiendo él mismo. Mientras uno puede refugiarse más en el dolor de la pérdida, asimilando lo que pudo haber sido y no será, el otro puede estar más centrado en desviar la atención hacia actividades orientadas al presente y dejar a un lado lo que ya no se puede cambiar, como forma de evitar el sufrimiento.

En este punto pueden surgir los reproches acerca de cómo el otro debería vivir el duelo y de cuál sería la forma más “sana” de vivirlo. Evidentemente, no hay una estrategia más adaptativa o mejor: reflejan distintos estilos de regulación emocional. Aceptar esa diferencia es clave para superar un aborto sin romper el vínculo de pareja.

 

La comunicación, eje para superar un aborto

En este punto, la comunicación es el eje más sano de reparación de algo que ha sucedido y que ha dejado un daño para siempre. El refugio, el evitar al otro o el reprochar aceleran una degradación en la relación de pareja que no aporta comprensión, apoyo ni resiliencia ante esa pérdida. Por el contrario, hablar, nombrar el dolor y sostener al otro es lo que permite a la pareja superar un aborto desde el encuentro y no desde el aislamiento.

Si sientes que el dolor os supera o que la comunicación se ha bloqueado, buscar acompañamiento profesional puede ayudaros a superar un aborto de una manera más sana, respetando el ritmo de cada uno.

 

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